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Viernes, Octubre 15, 2021

 

La presencia de los ciudadanos argentinos en México ha sido la de compartición mutua de las experiencias, algunos se quedaron en México hasta lograr su pasaporte de la doble nacionalidad, hay argentinos nacidos aquí y a su cultura familiar añaden las logradas a nivel social y escolar.

De manera particular conocí a algunos docentes argentinos en mis colaboraciones en educación normal desde1965 hasta 1995, particularmente quienes se separaron por causa del terrorismo militar y la persecución de los pretensores del regreso a la democracia. Nunca averigüé quienes fueron expulsados o exiliados por defensa propia. Los pormenores de las causas de su nueva residencia no fueron objeto de curiosidad , ni de averiguación oficial, así algunos aportaron el caudal de su formación, de su profesión compartiendo valores culturales, sociales e identificación filosófica, moral y ciudadana.

Juan Ricardo Nervi llegó con su esposa a este país, a  su paisaje urbano a su vida burocrática  y a su política de reconocimiento y recepción de los perseguidos por su ideología, tal como se recibió a los emigrados españoles a la caída de la República, ninguna de estas recepciones causaron decepción al estado y  a la Nación. Juan Ricardo fue bienvenido e invitado a participar en nuestras tareas educativas.

De algunas de sus charlas recibimos la noticia del asombro ante la nueva vida social y cultural, le contestábamos con el chiste de que los argentinos estaban montados en ego, desde el cual todo lo ajeno les parecía mal. Acostumbrarse a la vida urbana de la Ciudad de México lo alucinó: la vida callejera de una gran ciudad en la que convergen grandes capitales y millones de desfavorecidos, sin embargo, Nervi mostró sus dimensiones culturales e ideológicas al entrar en contacto con nuestra gente, descubrió una simpática cordialidad entre el mate y nuestro cafecito, una semejanza en nuestros mestizajes, la admiración de los nuevos paisajes rurales y los efectos personales de nuestras altitudes.

De muchas maneras circularon noticias de lo sucedido en Argentina que causó esa migración. nunca ignoramos los sucesos contemporáneos de su acontecer político. Cuando coincidimos con Nervi en el trabajo académico profesional lo aceptamos amistosamente. hubo coincidencias, diferencias y diálogos constructivos que contribuyeron a las nuevas orientaciones pedagógicas profesionales e institucionales. En el caso de Juan Ricardo Nervi, el espacio académico en él que lo conocí por oídas fue el de la creación de los nuevos recursos en apoyos del profesorado en ejercicio rural desde la Dirección General de Mejoramiento Profesional del Magisterio en las licenciaturas para profesores  en servicios de  Educación Preescolar y Primaria (LAS  LEPEP)  en persona  en la recién creada Universidad Pedagógica Nacional en 1979.

Voy a hacer un pormenor de lo que en esta materia México ha transitado para revalorar el trabajo profesional del magisterio en servicio en el que el maestro Nervi colaboró, pues en México la Educación Pública es asunto del  magisterio y de los políticos desde los Congresos Pedagógicos Magisteriales  desde  1880, año  en el cual se iniciaron las discusiones de las cuales se definieron los fines, los valores y los procedimientos políticos y profesionales y pedagógicos de la relación Estado y Sociedad,  y en refrendar el derecho  de los mexicanos a la educación pública  y  la obligación gubernamental de garantizar ese servicio público con todos los recursos del Estado.

México había pasado de la dependencia colonial a la Independencia política Nacional, de una escasa educación escolar a la necesidad de educar a la sociedad y a las personas en su nueva condición política de ciudadanos independientes y sobre todo de mexicanos. Tardárnosle 70 años en intentar formar esa ciudadanía, esa mexicanidad a nivel nacional.

La marginación de las clases populares rurales e indígenas ha sido desde el virreinato hasta este 2021 un vacío intensamente cultivado como un futuro ejército de desempleados, de desterrados, de maltratados, de discriminados. La revolución de 1910-1917 tuvo en eso sus orígenes políticos y  sociales, la masa campesina luchó por sus  intereses escamoteados desde el virreinato hasta el porfiriato, la Constitución de 1917, el programa agrario de1920  y la creación de la Secretaría de Educación Pública recogieron sus aspiraciones a una vida mejor, sin embargo la posrevolución no mejoró su condición social, mantuvo  su marginación étnica, pasó por encima del derecho individual al usufructo de sus lotes ejidales y el desconocimiento moral de sus culturas propias, de su organización comunitaria y al desprecio de su identidad personal.  Los programas gubernamentales solo han esparcido migajas, los presupuestos se pierden en los escritorios burocráticos,  eso si,  no falta la demagogia de planteamientos y sus evaluaciones en el discurso propagandístico ,siempre contrario a la realidad. La educación es uno de esos espacios demagógicos: los pueblos indígenas y rurales tienen la peor educación, sus maestros no duran en las comunidades, si llegan buscan salir  en busca de mejores horizontes.

 Juan Ricardo debe haber sido un campeón de la educación popular en su país, crecido desde el magisterio normalista hasta la formación de profesores, sus estudios lo llevarían a descubrir que las filosofías ajenas no resuelven los problemas locales y personales de la educación pública, debe haber participado en movimientos populares a favor de una mejor atención educativa, pudo haber denunciado los efectos perversos de una mala administración educadora, lo digo, por su peculiar atención a los marginados, a los maltratados profesionales del servicio educativo mexicano, a las comunidades rurales mal atendidas y advertirnos como ajeno lo duro que es un servicio educativo impuesto por un estado no democrático o un gobierno corrompido que abandona los fines educativos  constitucionales de su jurada responsabilidad.

             La cultura democrática de Juan Ricardo nos invitó al tuteo, a superar las diferencias de edades de educaciones básica, profesional, cultural y política; para mí, El maestro  Juan Ricardo Nervi fue un  ejemplar de educación integral: su moral social, su vocación democrática, tanto como  su cultura artística, su proceder filosófico y su capacidad pedagógica se integraron felizmente en su ser. Su simpatía no era actuación dramática, quiso conocer las bases populares de la mexicanidad,  siempre reconoció los elementos educacionales, profesionales y políticos en los que se   formó y  a  de los que nunca abjuró ; sus colegas, sus alumnos admiramos su personalidad, su vocación de servicio, su excepcional formación y su generosa amistad, calidades humanas que apreciamos y las admiramos, era como el mejor maestro que cada uno de nosotros hubiera querido tener.

Ricardo Nervi simpatizo con nuestra vida, nuestra cultura, nuestra identidad, en el mano a mano lo sentimos igual a todos nosotros:  sus colegas,  nuestras autoridades burocráticas y políticas y sobre todo con el pueblo mexicano de los alumnos, maestros y padres de familia del  sistema educativo nacional, amplió en sus estudios el conocimiento de nuestra  historia desde la antigüedad hasta su contemporaneidad. Conversó con nosotros las similitudes y las diferencias que iba encontrando siempre con la voluntad de integrarse.

El maestro Nervi mostró su amplio conocimiento pedagógico producto de sus posteriores estudios al normalismo , su participación en el sistema educativo argentino y en su vida política, nos mostró sus valores culturales, sus aportaciones pedagógicas y su orientación democrática, con ellos advirtió las características de nuestra vida nacional y se dispuso a colaborar con todo su interés en El Mejoramiento Profesional del Magisterio dirigido por la maestra Idolina Moguel Contreras, concretamente en las Licenciaturas de Educación Preescolar y Primaria para los profesores de esos servicios  en todo el país, desde las actividades de diseño curricular donde su filosofar problematizó la congruencia de los objetivos de formación profesional  con el perfil cultural y profesional y humano  de los profesores candidatos a estas licenciaturas con los valores políticos, científicos y morales de los programas de  sus asignaturas de su plan de estudios pasó después  a  problematizar los procesos de docencia  de la educación superior del Magisterio  y contribuyó en los de la nueva  preparación académica de sus catedráticos, valoró también sus normas de evaluación y  titulación. Sus aportaciones más importantes fueron que los estudiantes de las licenciaturas podrían  aportar al mejoramiento de los servicios educativos reconociendo y valorando  su  propia experiencia haciendo conciencia de ellos en sus respuestas escolares en las licenciaturas, incluso ayudó a recoger sus criterios sobre su trabajo y su relación con la comunidad y también sobre la administración pública   de su servicio educativo, haciendo a sus colegas   valorar lo existente para proponer  lo necesario, incluso se  invitaría a los estudiantes  a dar su opinión sobre el currículo y la necesaria preparación académica de sus docentes. Así de radical fue ese ejercicio.

 Para participar en este servicio Juan Ricardo Nervi se dispuso a conocer el Sistema Educativo Nacional y su función en la Sociedad Mexicana, no solo documentó la legislación educativa, descubrió nuestra constitucionalidad y la historia del pueblo que fue definiendo sus aspiraciones educacionales, culturales y políticas. El equipo con el cual colaboró descubrió el valor de sus aportaciones, de sus preguntas, sus inquisiciones y su voluntad de servir a esta causa, su simpatía fue contagiosa, el personal académico logró las metas de diseño curricular de El Plan de Estudios y sus áreas y asignaturas, finalmente aceptadas por sus autoridades administrativas y el Consejo Técnico Nacional de Educación.

 Por mi parte trabajando en esa dependencia educativa en la gestión anterior en la  que participó Juan Ricardo Nervi, en la cual uno de mis mejores proyectos nacionales , fue el "P.E.R.U: Programa de atención  al Mejoramiento de la Escuela Rural Unitaria aplicado en todo el país, me invitaron a presentar una ponencia, ingresé a la Academia Mexicana de la Educación, AC. un grupo de profesionales pedagógicos participantes en la Educación Pública desde la Revolución Educativa dirigida por José  Vasconcelos con la creación de la Secretaría de Educación Pública, líderes académicos defensores de la educación popular, del laicismo educador, de la contribución a la democracia  social con la democracia escolar, programas de educación popular antes ninguneadas durante el gobierno de Pofirio Díaz, quien llego a exclamar que "Que México tenía dos enemigos: los norteamericanos y los indígenas mexicanos."

Presenté ante los académicos mi ponencia para solicitar el ingreso a su corporación, la cual nombré: Política, Administración Pública y Educación, que fue aceptada en 1974 tras una larga conversación con el público asistente. Había pasado el 1968 para desgracia de los mexicanos, el autoritarismo gubernamental no toleró la insurgencia juvenil académica y la reprimió con todo el poder policiaco y militar, se desató el descontento popular por todo el país. El pueblo soberano era reprimido por su servidor constitucional, defendiendo su superioridad política desconocida en la Constitución de 1917.  en 1971 hubo otro ataque parecido, también en la ciudad de México, las expresiones populares magisteriales y estudiantiles denunciando el mal gobierno fueron aplastados con violencia. Para 1972 Yo trabajaba en las actividades de diseño de un Plan Nacional de Formación de Profesores, cuyas   metas públicas fueron de carácter político, administrativo y y pedagógico,  inicialmente consultadas y aceptadas posteriormente por los estudiantes y profesores normalistas, las autoridades educativas y gubernamentales.

   Mi ponencia ante la Academia tuvo ese título: Política, Administración Pública y Educación, los educadores anteriores parecían ignorar los compromisos constitucionales con la población, el artículo 39 declara soberano al pueblo mexicano y al gobierno le indica servir al soberano y si no lo hace, el pueblo decidirá cambiarlo. Para mi, la lección ateniense  que se basó en la reacción contra  la tiranía, el pueblo-la polis- fue convocado a cambiar ese gobierno y a prepararse militarmente para enfrentar a los Medos invasores, lograron armarse y triunfar, tanto lo disfrutaron que la asamblea democrática aceptó rendirle homenaje a Palas Atenea, la diosa patrona de la ciudad, la polis, la democracia, erigieron el Partenón y en el interior le  levantaron una estatua enorme llevando en la mano derecha una estatuita de Niké, la diosa de la victoria.  Ganó Atenea, Atenas, la polis democrática:  la ciudad, la polis, los políticos, en castellano los ciudadanos, todos  adultos atenienses que defendieron su existencia soberana y por tanto el gobierno fue el mandatario, su servidor; históricamente  los adultos en México no se consideraban políticos, ni ciudadanos; desde la conquista, los políticos solo eran los déspotas gobernantes, la clase privilegiada; ante esto, en mi ponencia defendí la soberanía popular cifrada en la mayor participación  de los ciudadanos constitucionalmente: los políticos y en la actitud de sus gobiernos constituidos para servirles; así que  solo son  la administración pública de los servicios gubernamentales necesarios al pueblo  soberano y a sus soberanías individuales, en consecuencia la educación para los mexicanos es y debe ser  política, como en mucho tiempo no lo ha sido: desde la educación familiar hasta la gubernamental, en resumen su finalidad política nacional es propiciar la formación de los políticos  ciudadanos, conscientes y actores   de su poder político, y eso no ha sido la educación posrevolucionaria, sin ella el pueblo ha sido conducido como  un vasallo, sin derecho a su autoridad. Con la Independencia apareció la nueva clase gobernante que lo hizo para sus particulares beneficios, despreciando los derechos constitucionales de las personas y el colectivo pueblo, esa es la mayor corrupción política que padecemos. La educación en consecuencia debe cambiar: respetar a los sujetos participantes, contribuir al ejercicio de sus derechos, al desarrollo de sus facultades como persona política, como sujeto individual de sus garantías constitucionales, de sus derechos políticos , incluso sus aptitudes para gobernar sirviendo al pueblo del que es parte, esa fue la tesis central de mi ponencia.

Juan Ricardo Nervi llegó en esa situación política, el gobierno parecía ser democrático, se abría a relaciones internacionales con respeto de las otras soberanías, de sus ciudadanos; pero el poder político nacional se corrompió ante las exigencias impuestas por el gobierno mundial capitalista que  internacionalmente  avasalló a los países productores de materias básicas, comprando barata su producción e imponiendo créditos financieros para subsanar las secuelas  humanas de esa explotación ; el préstamo no sirvió a sus destinatarios, fue robado sistemáticamente por las clases políticas gobernantes endeudando en cada gobierno más a cada país: esta corrupción es mundial. Hasta la fecha, el Fondo Monetario Internacional,  el Banco Mundial, Wall street, El Banco de la Unión Europea y la City de Londres mancomunadamente explotan así a más del 97% de los miembros de la O.N.U. entre ellos: Argentina y México.

Juan Ricardo Nervi llegó a este país como última instancia, se aprestó a un servicio en el que tenía una experiencia política, culta y humanística consciente también de que: "Salir de Guatemala era entrar a Guatepeor". Se lajugó , también, advertí que que decidió ser participante activo de las mejores propuestas del servicio educativo, incluso aceptó vivir la práctica profesional del mejoramiento de su magisterio. Viajando en servicios pedagógicos profesionales por el país descubrió al México profundo de las comunidades rurales agrarias, sus escuelitas unitarias,  su triste magisterio y las ganas de todos de salir de esas miserias.

 Las licenciaturas en las cuales colaboró fueron requisito para aumentar el sueldo magisterial, sin abandonar su puesto en cada comunidad con servicio educativo, había para ello que revalorar a ese maestro y Nervi acometió con su colaboración académica a  la revaloración de ese magisterio y su servicio profesional. Una nueva ética se quería también para revalorar a las comunidades rurales, el licenciado nuevamente formado serviría con una nueva calidad educadora, se buscaba un cambio radical.

El magisterio nacional por su parte fue organizado sindicalmente, los sindicatos desde 1945 eran un poder político, el magisterial era y es de más de un millón de profesionales, su directiva era ambiciosa quería el gobierno de la Secretaría de Educación Pública y también el de todo el país, el partido en el poder presidencial por su parte quería el control del Sindicato Nacional y sus secciones estatales como instrumento de la acción electoral presidencial. En el cambio de gobierno el presidente dictatorialmente cambió al Secretario General,  cacique durante varios períodos formales de dirección, quien era astuto: llegó a considerar que si los médicos tenían su Secretaria de Salud, el profesorado debería dirigir La Secretaría de Educación Pública, eso bastó al licenciado presidente para obligarlo a marcharse,  e impuso a una nueva dirigente sindical; pero la base magisterial insistió en tener una nueva educación superior, el presidente aceptó y se fundó la Universidad Pedagógica Nacional. El nuevo secretario de Educación en su discurso fundacional señaló los fines y las características de esta nueva institución: una nueva orientación académica con una superior estructura: un área de docencia para la formación de nuevos profesionales, un área de Investigación que partiera de problematizar el estado actual de la educación y señalara las  líneas de estudio científico para cambiar el estado actual del servicio y atender  mejor  a los mexicanos, incluyó también  el área de Difusión Cultural para exponer a la sociedad los productos de sus trabajos académicos y promover el encuentro de otras actividades culturales, su Biblioteca tuvo un ambicioso proyecto: e de tener en cada una de las 65 unidades una sucursal de la Biblioteca Central con la tarea   de armar su propio acervo ,que incluiría los trabajos de titulación de sus estudiantes y las aportaciones librescas de sus profesores.

Las licenciaturas del Mejoramiento Profesional del Magisterio fueron trasladadas de la S.E.P a la nueva Universidad como uno de los primeros servicios: acuerdo sindical y oficial; por su parte las áreas académicas recién establecidas definirían la calidad y las dimensiones de sus propias propuestas. Se armaron equipos   de los nuevos servicios universitarios para las áreas de docencia, investigación y difusión bajo la rectoría de dos distinguidos profesores Don Miguel Huerta Maldonado y el maestro Moisés Jiménez Alarcón. De entrada, hubo un debate sobre el nombre y el contenido cultural y profesional de esta universidad. El dilema planteaba o es Pedagógica o es de Ciencias de la educación, La Universidad planteado recogió la diversidad de manera incluyente, dada la cultura pedagógica mundial existente, sus áreas académicas tendrían la orientación Pedagógica y en su accionar desarrollarían las disciplinas que definirían la atención particular de sus propuestas. El área de docencia definió sus licenciaturas iniciales: la de Pedagogía, la de Sociología de la Educación,  la de Psicología de la Educación y  la de la Educación de Adultos, examinando la posibilidad futura de la Pedagogía de las Ciencias matemáticas y la Pedagogía de las Ciencias Naturales.

La Universidad Nacional Autónoma de Mexico por su parte desde un poco antes del 1968  vivía un momento crítico  de su vida institucional: el  descubrimiento de la necesidad de democracia consensada prácticamente en una organización de  estudiantes adultos ciudadanos que se identificaban en sus responsabilidades pupilares y docentes  en la  que nadie  evadiría su responsabilidad pedagógica de la autoformación como estudiante, trabajador, profesor , esa igualdad democrática expresada ya en el amistoso tuteo, en la formación de equipos se armaba desde la base de la nueva comunidad universitaria. La rectoría política  trataba a los sindicatos académico y laboral con un desdén político, imponiendo la superioridad de la rectoría académica en  el Consejo Universitario: los nuevos  estudiantes creían que así era el sistema; pero cuando tomaron conciencia de que eran adultos y Vivian en un país democrático formalmente, se quejaron de la escasa representación en el Consejo, los académicos luchaban también por una mayor participación, hubo dos sindicatos académicos o mejor dicho dos facciones: una pegada al orden rectoral y la otra de orientación socialista  reivindicadora   de la democracia sindical como parte del órgano de gobierno, y por tanto acusada  de radical; aunque la lucha por la democracia venía de no muy lejos, de los años 68 y de la recuperación de la soberanía institucional, calor que animó a un amplio sector docente y de investigación a ampliar la democracia en la vida universitaria, los sectores religiosos y académicos de rancio positivismo de Barreda   satanizaron esa aspiración democrática universitaria, sin embargo el ala radical mostró su suficiencia y tuvo serios avances formales, uno de ellos: los intentos de democratización en las otras universidades estatales y de paso en la Universidad Pedagógica Nacional recién fundada.

La Universidad Pedagógica defendió su origen de estado democrático, no sin resabios de las clases dominantes; era la vida académica que desde el principio de su existencia vivió una amplia democracia:  la base académica y su alumnado exhibieron su igualdad ciudadana, prevaleció el trato entre iguales y la moral del respeto mutuo, los sindicatos laboral y académico vivieron la libertad de su organización aunque aceptaron que el gobierno federal tuviese la Rectoría por el momento, sin embargo apareció entre todos un trato amistoso e igualitario que después no pudo evitar fricciones.

Con las licenciaturas de Educación Preescolar y de Educación Primaria- las LEPEP- de la SEP llegaron sus estudiantes, una parte mínima de su personal para las primeras 65  unidades; en la sede rectora  de la Universidad en la Ciudad de México se creó una Coordinación con maestros procedentes de la SEP y uno de ellos fue el maestro Juan Ricardo Nervi luego invitado a formar parte  en el colegio de la licenciatura en Pedagogía, el organismo colegiado se encargó de diseñar el currículo inicial, se discutieron sus antecedentes de Pedagogía en la Escuela Normal  Superior de la ciudad de México  y en el Colegio de Pedagogía de la Universidad Nacional Autónoma, fue  un ejercicio formal de Pedagogía Comparada que considero otros ejercicios, teniéndose presente las formalidades de la propia institución.

 Nervi contribuyó a esclarecer la relación entre Pedagogía y Educación,-una relación entre reflexión y practica paradigmáticamente resuelta como una fecunda interrelación: No hay Práctica Educadora formal sin Pedagogía, ni una Pedagogía sin Práctica educativa;  de la filosofía de la educación a las técnicas y prácticas de los procesos de enseñanza y aprendizaje, los  valores, fines, métodos y personas   se interaccionan en los proyectos educadores sin perder de vista en las experiencia el examen del alcance de sus valores culturales y profesionales. Asi se interaccionan la pedagogía con las ciencias y prácticas de la educación: la Pedagogía llama a cuentas  a la Practica educadora mediante métodos de indagación y de aclaración dialéctica, así como en la Práctica se llama a cuentas al formalismo pedagógico mostrando empíricamente la suficiencia y validez de su  discurso .Ricardo se movía como pez en el agua en sus aclaraciones siempre con el gusto de no tener "la razón pedante"  sino la discusión mayéutica. Nervi fue el maestro que sabía escuchar, ante la pedantería de algunos de sus colegas jóvenes  alegremente los conducía  a la  reducción al absurdo, los obligaba  a la propia ironía; si el contrariado se reconocía, Nacía a la certidumbre, según Platón era el fin pedagógico de la mayéutica socrática: dar a luz el nuevo entendimiento, para eso es la Pedagogía.

En la licenciatura en Pedagogía Ricardo Nervi tuvo discusiones que criticaban el pasado mexicano de la educación actual, en el capítulo de la Pedagogía Comparada alguno de sus colegas recomendó: Educación y lucha de clases para entender el presente y actuar con responsabilidad democrática o ser un agente inconsciente de la domesticación de sus alumnado con su propia domesticidad, o su nihilismo; otros le  formularon preguntas sobre temas  de las otras asignaturas y la cita bibliográfica era una orquídea en la mano. sus colegas y  alumnos tuvieron razón suficiente para reconocer no solo al buen amigo, también a un magnífico maestro, hasta sus silencios los  hacían pensar, decía “Es  la pedagogía del silencio”.
La universidad ha cambiado hoy son más de setenta unidades, mas las subsedes locales. La descentralización de la Secretaría de Educación Pública entregó las unidades universitarias  a  los gobiernos estatales, la sede central conservó  la rectoría nacional, las unidades estatales han crecido culturalmente, con  un mayor número de maestrías y estudios de posgrado, aumentaron los docentes graduados como  maestros y doctores, han desarrollado proyectos curriculares solicitados en la localidad, otros de difusión cultural, algunos hacen investigación sobre lo propio y lo necesario para mejorar  la educación pública local, adecuados a sus propias circunstancias. Al maestro Juan Ricardo Nervi, Ricardo para sus cercanos le encantaría el enriquecimiento académico de la universidad hoy dirigida por un profesor fundador, escogería una sede que contactara con las escuelas populares.

 Opiniones y charlas son el contenido de este panorama vital . Quien no conoció a Nervi, no conoció las consecuencias de su razón dialéctica. Nervi fue para nosotros el viejo mar de la Pedagogía Argentina, esa que reverdece cuando una generación despierta y se apropia de su proyecto educador.  Mafalda de Quino aclaró: lo importante de uno,  es ser uno mismo.

Sufrimos su inesperada decisión de regresar a Argentina, sus paisanos contarán como vivió esos últimos años, espero que haya conocido a la escuela que lleva su nombre.

Jesús Caballero y Diaz

Pueblo de la Candelaria ,Coyoacán,

Ciudad de México a 31 de mayo del 2021.

P.d. Gracias Patricia por tu simpatía conmigo, eres correspondida. xisus.

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“pálido.deluz”, año 10, número 130, "Número 130. Lecciones de ética y justicia ambiental en la crisis climática (Julio 2021)", es una publicación mensual digital editada por Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán y Armando Meixueiro Hernández,calle Nextitla 32, Col. Popotla, Delegación Miguel Hidalgo, Ciudad de México, C.P. 11420, Tel. (55) 5341-1097, https://palido.deluz.com.mx/ Editor responsable Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán y Armando Meixueiro Hernández. ISSN 2594-0597. Responsables de la última actualización de éste número Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán y Armando Meixueiro Hernández, calle Nextitla 32, Col. Popotla, Delegación Miguel Hidalgo, CDMX, C.P. 11420, fecha de la última modificación agosto 2020
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