Cuando iba en primero de secundaria tuve un maestro de la materia de geografía, recuerdo que el primer día se presentó con nosotros muy amable, pero después de esa clase entendí que no era así, siempre gritaba en la clase cuando teníamos alguna duda, siempre golpeaba la mesa cuando lo interrumpíamos sin querer o escuchaba algún ruido
El momento que se me quedó grabado, fue que en una ocasión nos dejó hacer una maqueta de los volcanes, era un día lluvioso y a un niño se le cayó su trabajo, al entregar el trabajo, mi compañero le dijo al maestro que se le había caído y se lo enseñó en el bote de basura. En ese momento el maestro se paró en medio del salón azoto la mesa y nos gritó: "Apoco y que dedo me chupo”, dando a entender que él no es tonto y mi compañero lo inventó.
Ahora que lo cuento no da tanto miedo, pero recuerdo que en todo ese ciclo si me causaba mucho miedo, ya que era mi primer año estando en esa escuela y tenía miedo que en alguna ocasión me regañara a mí por cualquier cosa, alguna tarea, un trabajo, una idea errónea, etc.
Tres palabras que me definan: