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Viernes, Junio 05, 2026

No fue solo una de las pintoras más brillantes del Barroco: fue una fuerza indomable de la naturaleza que desafió las normas del siglo XVII. En una época donde las mujeres tenían prohibido estudiar anatomía, firmar contratos; donde no podían asomarse por la ventana de su propia casa… (se consideraba que se estaban ofreciendo). Una mujer decente no hacía esas cosas…

Artemisia sin embargo pudo convertirse en una de las artistas más cotizadas de Europa. Oculta durante siglos, bajo el oscuro manto del olvido y el machismo, no fue sino hasta (1916) el historiador de arte Roberto Longhi que logra redescubrirla devolviéndole su innegable lugar en la historia del arte universal.

Inicios.

Nació en Roma en (1593), su padre el pintor Orazio Gentileschi, cuyo estilo seguía las pautas de Caravaggio en el taller que anexó a su casa. La niña Artemisia rápidamente destacó por encima de sus tres hermanos varones. Su madre fallece cuando tenía 12 años.

A los 17 años firmó su primera obra “Susana y los viejos” una escena bíblica, que refleja su sentir ante el acoso hacia las mujeres, situación que vivía a diario.

La pesadilla Tassi.

Como ya se comentó, en esas épocas la mujer tenía prohibido el acceso a ingresar las academias profesionales de Bellas Artes. Así que su padre le buscó un tutor privado, Agostino Tassi (1566-1644) quien había trabajado con el en su taller. Aquel hombre apodado “el engreído”, aprovechó una ocasión en que se quedó a solas con Artemisia para violarla.

Artemisia tenía 19 años, y como en esa época la violación no se consideraba un delito contra la mujer, sino contra el honor familiar. Tassi trató de arreglar el asunto prometiendo que se casaría con ella.

Sin embargo, no cumplió su palabra de hecho, ya estaba casado poco tiempo después lo llevaron a juicio.

El proceso supuso un trauma para Artemisia porque éste tipo de juicios la mujer debía demostrar que era casta y como diversos testigos afirmaron que era una mujer “demasiado libre” y que hablaba con hombres, tuvo que someterse a un examen ginecológico realizado por dos comadronas para determinar si aún era virgen antes de la agresión e incluso hubo que declarar bajo la tortura de la sibille, que se utilizaba para supuestamente obtener la verdad y que consistía en atar unas cuerdas alrededor de los nudillos que se iban apretando poco a poco, lo que podría haber destrozado las manos de la pintora de manera irreparable.

Finalmente, Tassi fue condenado a una pena de cinco años de trabajos forzados o al destierro de Roma. Tassi escogió la segunda opción y abandonó la ciudad, aunque tiempo después logró regresar gracias a sus buenas relaciones con personajes poderosos.

 

Boda y salto a la fama.

Para salvar el honor de Artemisia, su padre concertó rápidamente su matrimonio con el pintor florentino Pierantonio Stiattesi, con quien se caso tan sólo dos días después de la sentencia del juicio que había condenado a Tassi.

La pareja se trasladó a Florentina, para huir del escándalo y las habladurías. Allí pudo tener y criar a sus cuatro hijos y una hija: donde por fin Artemisia pudo destacar como artista.

Entró en la corte del Gran Duque Cosme II de Medici, lo que le permitió conocer a grandes artistas y celebridades de la época como Galileo Galilei.

En 1615, Miguel Ángel Buonarroti el joven sobrino del famoso artista florentino, le encargó una pintura al óleo para la casa Buonarroti, actual museo dedicado a Miguel Ángel.

Artemisia pintó la obra titulada “Alegoría de la iniciación”, entendiendo iniciación como vocación o talento natural para un arte.

En 1616, se convirtió en la primera mujer en ser admitida en la Academia de las Artes del Dibujo, fundada por el arquitecto Giorgio Vasari.

Su fama fue creciendo obra tras obra, su marido nunca puso freno a su carrera artística, ya que financieramente le iba muy bien. (aunque si había cierto celo artístico por parte del marido).

Sin embargo, el exceso de gastos de ambos causó graves desavenencias en la pareja; finalmente, en 1621 Artemisia regresó a Roma sólo con la compañía de Prudenzia, su hija la única de sus hijos que logró alcanzar la edad adulta.

Ya instalada manejó su propio taller internacional, viajando a Roma, Venecia, Londres (donde pintó para el rey Carlos I) ya en Nápoles se consolidó como empresaria de la pintura.

Técnica.

La técnica de Artemisia se inscribe dentro del caravaggismo. Fue una de las fieles seguidoras del estilo de Caravaggio, dominando el claroscuro y el tenebrismo. (el uso de fondos extremadamente oscuros de donde emergen figuras intensamente iluminadas)

Sin embargo, Artemisia aportó algo que los hombres no podían: el naturalismo empático y físico. Sus cuerpos femeninos no eran ideales de belleza pasivos; tenían músculos, tensión, carne real, sudor y expresión de dolor y furia.

 

Su muerte y su innegable legado.

Aunque no se sabe con precisión, se cree Artemisia pudo fallecer en 1656, a los 63 años durante una terrible epidemia de peste en Nápoles.

Durante siglos, Artemisia Gentileschi fue reducida por la historia de arte como una simple “anécdota morbosa” debido aquel denigrante juicio, o bien sus pinturas fueron atribuidos erróneamente a su padre o al mismísimo Caravaggio. Hoy en día es reconocida como pionera de la autoría femenina, un ícono de la resiliencia y una de las mentes compositivas más brillantes de la era barroca. Su frase icónica, escrita en una carta a un noble que dudaba de sus capacidades, resume su vida entera:

 

Le mostraré a Su Ilustrísima Señoría lo que una mujer puede hacer…”

 

 

Mi top 10 de sus pinturas más importantes.

 

1.- Judith decapitando a Holofernes.

2.- Susana y los viejos.

3.- Judith y su doncella.

4.- Autorretrato como alegoría de la pintura.

5.- Jael y Sísara.

6.- Lucrecia.

7.- Cleopatra.

8.- María Magdalena en éxtasis.

9.- Ester ante Asuero.

10.- El nacimiento de San Juan Bautista.

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“pálido.deluz”, año 15, número 189, "Número 189. Educación, Cambio climático y Mundial de fútbol: El Delgado compromiso pedagógico y social", es una publicación mensual digital editada por Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán y Armando Meixueiro Hernández, calle Nextitla 32, Col. Popotla, Delegación Miguel Hidalgo, Ciudad de México, C.P. 11420, Tel. (55) 5341-1097, https://palido.deluz.com.mx/ Editor responsable Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán y Armando Meixueiro Hernández. ISSN 2594-0597. Responsables de la última actualización de éste número Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán y Armando Meixueiro Hernández, calle Nextitla 32, Col. Popotla, Delegación Miguel Hidalgo, CDMX, C.P. 11420, fecha de la última modificación agosto 2020
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