Estamos rodeados de multitud de objetos, que si no fuera por su carácter utilitario pasarían desapercibidos. Sin embargo, cuando esos objetos nos recuerdan episodios emocionales, se convierten en testigos y parte de nuestra historia. Dicen los expertos que las experiencias sentimentales se almacenan con mucha más profundidad y detalle que las experiencias neutrales. La neurociencia se refiere a esto como "memoria emocional": los recuerdos asociados con sentimientos intensos a través de los objetos se almacenan con especial precisión en nuestro cerebro
Y es precisamente un objeto, en este caso un bolso de dama, el que desencadenó una serie de hechos que el escritor turco y premio Nobel de Literatura 2006, Horhan Pamuk, plasmó en su libro El museo de la inocencia y que ahora, convertido en una miniserie, se trasmite a través de una plataforma de streaming.
La trama de la novela consiste en que el adinerado Kemal se enamora de su pariente pobre, Füsun. Después de perderla, se obsesiona de tal manera que solo encuentra consuelo en coleccionar todos los objetos que ella tocó.
Un comentario de Kemal, ya anciano, insiste en la importancia de los objetos, para recordarnos momentos significativos en nuestra vida: “Amé tanto a una mujer, pero tanto, que conservo un mechón de su cabello, sus pasadores, sus pertenencias; la amé tanto que durante décadas busqué consuelo en ellas”.
El trabajo literario de Pamuk lleva este título porque el protagonista, Kemal, desconsolado, pasa años coleccionando objetos personales de su amante, Füsun, para inmortalizarlos en un "museo". Esta colección simboliza el intento de preservar la inocencia y la intimidad de su relación pasada contra el paso del tiempo.
La novela empieza cuando Kemal y su prometida Sibel pasan frente a un escaparate. Ella ve un bolso y comenta que está muy bonito. Esa misma tarde Kemal va a comprarlo. Se sorprende al ver que la dependienta es una hermosa prima lejana, a quien no veía desde que eran niños. Al darle el regalo a su prometida, esta le dice que lo estafaron porque el bolso es una falsificación. Kemal regresa el bolso y a partir de ese momento empezó la relación sentimental y conflictiva con Füsum.
Se veían en un departamento en donde iban a parar diversos objetos que la mamá de Kemal ya no quería: relojes, muebles, figuras de diversos materiales, entre otras cosas. Por un tiempo las cosas fueron bien entre ambos amantes hasta que Füsum lo abandonó y desapareció. Le dolió tanto este hecho que él rompió su compromiso. Entonces empezó un calvario para Kemal, quien la buscó por todo Estambul y se refugió en el departamento ya citado para acariciar los objetos que alguna vez tocó o pertenecieron a Füsum. Durante la búsqueda por la ciudad, Kemal descubrió otro Estambul, en donde predomina la pobreza, las calles sin pavimentar y la suciedad; barrios muy alejados de la elegancia en donde habitan Kemal, sus padres y sus amigos.
Cabe aclarar que El museo de la Inocencia es a la vez una novela y un museo que él mismo Pamuk ha creado. Y, ¿por qué ese título? El tambien autor de la novela autobiográfica Estambul, contesta: "porque un museo es un lugar donde el tiempo se transforma en espacio". En efecto, Kemal, desconsolado, pasó años coleccionando objetos personales de su amante para inmortalizarlos en un "museo".
En el libro, Kemal robaba objetos cotidianos tocados por Füsum: saleros, horquillas, tazas de café, zapatos, un cepillo de dientes, un cono de helado a medio comer y 4 mil 213 colillas de cigarro.
Esta colección simboliza el intento de preservar la inocencia y la intimidad de su relación pasada contra el paso del tiempo.
Desde los inicios del proyecto, en la década de 1990, Pamuk concibió la novela y el museo conjuntamente. La novela se ambienta entre 1974 y principios de la década de 2000, y describe la vida en Estambul a través de recuerdos y flashbacks centrados en dos familias: la de Kemal y la de Füsum. El museo presenta lo que los personajes de la novela usaban, vestían, oían, veían, coleccionaban y soñaban, todo meticulosamente ordenado en cajas y vitrinas. La novela se publicó en 2008 y el museo abrió sus puertas en la primavera de 2012.
En 2022, Pamuk ganó la demanda para recuperar los derechos de su novela, ya que la productora añadió giros argumentales que desviaban “atrozmente” su narración, según señaló durante una reciente entrevista. Así que volvió a intentar llevar a la pantalla su novela, esta vez con un productor turco e imponiendo sus condicioness para mantener el control de la historia. Pamuk espera “que la producción sea recibida como una película distinguida y atraiga visitantes a su museo”.
PDF