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Jueves, Mayo 14, 2026

Universidad Católica de Pereira

Hacia el año 2060, se encontraba una pequeña oruguita, Belén, una niña de tan solo 8 años, alistándose para volar sola algún día, aprendiendo a descubrir su fe en medio de un mundo que cada día saca más a Dios del corazón y del hogar. Belén solía ser muy curiosa, y cada vez que tenía una inquietud salía corriendo a donde su mamá Agustina para que ella se la resolviera, su cuerpo de tez clara se movía dando saltitos, como jugando al chupaté, su cabello pelirrojo agitándose con el viento al compás del movimiento: Mamá mamá, ¿Por qué las nubes son blancas? Le decía Belén; mamá mamá ¿Por qué las hormigas siempre trabajan en fila?; mamá mamá ¿por qué cuando un globo toca mi brazo se me paran los pelitos?, entre otras preguntas…

Un día, Belén estaba acostada en el campo verde de la finca de sus abuelos, a la que solían visitar ella, sus papás y sus hermanos los fines de semana; Belén disfrutaba de un día soleado que Dios le regalaba, con un cielo abierto, totalmente despejado, de esos que sacian el alma por la contemplación de su azul tan profundo como el mar, montañas matizadas en una colchita de retazos a su alrededor, arboles de todos los tamaños y formas, de los que le llegaban los aromas más exquisitos que de ellos emanaban gracias al viento que libre se paseaba por allí: mmmmm guayaba dulce que rico – decía Belén; hummmm limones apenitas para una limonada con este calor; mmmm café ¡ay no sé a qué sabrá!, porque aún estoy muy pequeña para eso dice mamá, para probarlo, ¡pero con solo olerlo huummmm siento que ya lo saboreo!; mango, maracuyá ¡ay que ricooo huelen!; y las plantas con las que mamá aliña la carnita o me hace remedios, cómo me encantan, ¡romero, orégano!, ¿cómo es que se llama la otra?, es algo con grillo, ¡aaahhhh si! ¡¡tomillo!!

Por instantes Belén cerraba los ojos, abría sus brazos y sentía lo que ella llamaba por herencia de su abuela “el abrazo de Papá Dios” que era sentir el calorcito del sol como una rica cobijita en todo el cuerpo y mientras saboreaba los rayos que caían sobre su carita y sus coloradas mejillas, escuchaba al mismo tiempo el “cri, cri” de los grillos, escuchaba el lejano croar de las ranas que se encontraban en la charca y escuchaba atentamente el trinar de los pájaros al pasar, pues era el sonido que más le gustaba. Belén era muy feliz cada que iba a visitar a sus abuelos, pues tenía la costumbre de deleitarse en la creación, en la naturaleza y en el silencio de un día que va cayendo.

Ese día, mientras estaba acostada contemplando como de costumbre las maravillas de la finca de sus abuelos, observó el nido de unos pajaritos, se sentó acurrucando sus piernas y abrazándolas con sus brazos, y en silencio logró ver los tres pichuelitos de gorrión que allí vivían, y con voz suave decía muy bajito - ¡ay pero que lindos! ¡si los vieran mamá y papá! Pero no me puedo mover porque los espanto. Observó también como iba y venía su papá gorrión, trinando feliz, trayendo pequeñas ramitas para hacer su nido más amplio y cómodo para sus pequeñuelos y también pudo ver cómo iba y venía su mamá gorrión trayéndoles a los pichoncitos lo que parecía semillitas, bichitos y granitos de fruta para alimentarlos. Pasaron las horas y Belén seguía contenta mirando este cuadro que tenía frente a ella. ¡Ay ya me suenan las tripitas! - Decía Belén - ¡Llevo mucho tiempo aquí! Jejeje ¡aaawww es que son tan hermosos! ¿Cómo harán los pajaritos para no preocuparse por la comida que tienen que conseguir y por la casita que tienen que construir? ¡Ya sé! ¡voy a preguntarle a mamá!

Belén salió corriendo a donde su mamá, dando los saltitos que ya conocemos, y llegando a donde ella, respiró, tomó aire hondo, inhaló y exhaló pues había llegado muy cansada por la carrera que pegó. Mamá mamá ¿Cómo hacen los pajaritos para no preocuparse por la comida que tienen que conseguir y por la casita que tienen que construir? ¡Dime dime mamá! En ese instante, mamá Agustina se encontraba sentada en el sillón al lado de papá Eduardo, los dos se miraron y se sonrieron con su mirada, y mamá Agustina le responde: Mi querida oruguita, esa pregunta que tú me haces conecta con una palabra “FE” y para ese tema tendrían mejor respuesta tus abuelitos Paulita y Migue, ¿Quién mejor que ellos que fueron los que me la transmitieron y enseñaron a mi desde chiquita? como trato de hacerlo yo contigo, ve mi amor, pregúntales a abuelitos.

Belén entonces salió corriendo escaleras arriba, se podía oír por toda la casa sus pisadas fuertes sobre el piso de madera y el rechinar de sus botitas pantaneras, cruzó el pasillo y llegó al balcón donde estaban sus abuelos: abuelitos, abuelitos ¿Cómo hacen los pajaritos para no preocuparse por la comida que tienen que conseguir y por la casita que tienen que construir? Entre los abuelos se entrelazaron miradas juguetonas y cómplices, cargadas de dulzura por la pregunta que les hacía su nieta. Abuelita sentó a Belén en el sofá, en la mitad de los dos, quedaba allí pequeñita, refugiada en el calorcito de sus queridos abuelos, y abuelita empezó a decir – me acordaste mi pequeña oruguita de hace mucho tiempo, 35 años atrás ¡imagínate! Cuando tu mamá tan solo tenía 5 añitos, ¡ay mi costillita! Le decía a abuelito ¡me parece que fue ayer! Pasábamos mi niña hermosa por una época muy difícil, por una situación económica muy dura, con la ilusión grandísima de casarnos y sin poderlo conseguir porque no teníamos la manera de hacerlo por falta de dinero; yo me mantuve firme y perseverante en creer que la Providencia Divina nos respaldaba y ayudaba a abuelito a que él así se mantuviera firme conmigo también, especialmente cuando le llegaban preocupaciones, temores y angustias; y así fue mi pequeña oruguita, así fue (mientras se quedaba sonriente mirando un punto fijo y luego volcaba su mirada a su amado esposo, mientras le tomaba de la mano) y hoy mi querida Belén, mira donde estamos, mira todo lo que hemos conseguido, Dios jamás nos abandonó, jamás, mírate a ti, fruto de nuestras bendiciones, un fruto consecuente a nuestro amor.

Belén aun no comprendía muy bien la respuesta a su pregunta, pues la abuelita como siempre se había emocionado contando una historia de su pasado, y aunque Belén sabía que tenía que ver con el tema, no terminaba de comprender. Abuelito en ese momento, vio la mirada aun desconcertada de su nieta, entonces le pidió el favor a Belén que le trajese la Biblia de ellos que estaba al lado en la habitación y juntos buscaron Mateo 6, 26; él leyó con voz fuerte “Miren los pájaros del cielo: no siembran ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valen ustedes más que ellos?”, cuando abuelito terminó de leer comenzó a decir abuelita: Mi pequeña oruguita, la pregunta que nos haces tiene que ver con la fe – Siii Siii abuelita, eso dijo mamá – dijo Belén, ¡exacto! – prosiguió la abuelita – ¿y sabes que es la fe mi chiquita? la fe es “garantía de lo que se espera y certeza de lo que no se ve” ese ya me lo sé jeje (sonriendo lo decía mirando a abuelito) ese también lo encuentras en la Biblia, en Hebreos 11, 1.

Abuelito alcanzó a inhalar para tomar la palabra, pero Belén antes de que dijera algo lo interrumpió y le dijo – espera abuelo, ¡ya sé! ¡ya entendí! ¡creo que ya tengo la respuesta! Continuó Belén – los pajaritos no se preocupan por nada de esas cosas porque tienen la esperanza puesta en Dios, ¡claro! porque ellos saben que como animalitos de Dios Él los va a cuidar, a proteger, les va a dar todo lo que necesiten para vivir, y eso es la fe abuelitos, la esperanza y la confianza que tenemos en Dios.

Abuelitos se miraron orgullosos entre ellos, contemplando la mirada brillante y emocionada de su nieta, contemplando como ella crece y se va haciendo el camino al andar, con la alegría profunda en sus almas de ver una nueva generación que se gesta para el cielo, tal como ellos un día lo soñaron cuando tan solo eran un par de novios con ansias de sacramento, con ansias de altar y matrimonio.

Fin.

 

Referencias

Carreira, Pbro. M. (n.d.). El origen del universo. Editorial Didaskalos. https://www.editorialdidaskalos.org/media/didaskalos/files/sample-129484.pdf

Carreira, Pbro. M. (2012, February 7). Scribd.com. In Universo: Creación y Evolución. https://es.scribd.com/document/80718058/Creacion-y-Evolucion-Manuel-Carreira-SJ

Catecismo de La Iglesia Católica. (1992). Primera parte: La profesión de la fe. Vatican.Va; La Santa Sede. https://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p1s1c3a1_sp.html

Conferencia Episcopal Española. (n.d.-a). Antiguo Testamento - Nuevo Testamento. Conferencia Episcopal Española. Retrieved September 18, 2025, from https://www.conferenciaepiscopal.es/biblia/

Fernández, J. Y., & Jiménez Clopés, G. (n.d.). Síntesis de la fe católica. Opus Dei . Retrieved October 30, 2025, from https://multimedia.opusdei.org/doc/pdf/Si%CC%81ntesis-de-la-fe-cato%CC%81lica20240805163242372328.pdf

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