La obesidad es un problema que en las sociedades modernas ha ido adquiriendo dimensiones considerables. Desde un punto de vista educativo y de salud también ha representado múltiples problemáticas. En la segunda parte de la famosa cinta Wall-E (EEUU, 2008) se presenta una sociedad futurista donde la obesidad ha alcanzado niveles extremos, convirtiéndose en una metáfora poderosa de los problemas derivados de la inactividad física y la dependencia tecnológica. Los humanos, incapaces de caminar y completamente inmersos en un estilo de vida sedentario, reflejan las consecuencias de una cultura de consumo desmedido y alimentación poco saludable. Este escenario nos invita a reflexionar sobre los desafíos educativos que plantea la obesidad, especialmente en las generaciones más jóvenes, quienes enfrentan riesgos crecientes debido a factores socioambientales y hábitos adquiridos desde la infancia.
A continuación, reflexionamos sobre los problemas existenciales de la obesidad que exponen tres películas en este primer cuarto del siglo XXI: La ballena (The Whale, Aronofsky, D.EUA, 2022); Paraíso (Chenillo, M. México: 2013) y Distancias Cortas (Guzmán, A. México: 2017)
1.- La ballena o desbarrancando la propia vida
Un profesor de literatura llamado Charlie vive encerrado en su departamento. Tiene una obesidad mórbida de más de 200 kilos. Imparte clases en un dispositivo a distancia con su cámara permanentemente apagada, lo que impide que sus estudiantes lo vean; de este modo, sólo lo escuchan. Y soluciona desde su sillón, sus principales problemas existenciales y con la ayuda de Liz, que es su amiga, excuñada y enfermera.
La trama de la obra de teatro (de Samuel D. Hunter) adaptada al cine como La ballena (The Whale, Aronofsky, D.EUA, 2022), da cuenta del proceso final de auto-destrucción de Charlie, por medio de la ingesta obsesiva de alimentos, por el dolor, culpa y/o aislamiento que está sufriendo. La abundancia, en este caso, de comida rápida, se vuelve un proceso irreversible hacia la inmovilidad, la enfermedad y la muerte.
El realizador Aronofsky ya se había enfocado en personajes que despliegan conflictos existenciales en forma singular y destructiva, como por ejemplo en Réquiem por un sueño (EEUU, 2000), El luchador (EEUU, 2008) o El cisne negro (EEUU, 2010). Charlie, en el filme La ballena, no es la excepción, por lo que vemos un protagonista que, sumido en la incomprensión de su condición humana, se va desbarrancando por los senderos de su propia vida.
Son muchos los subtemas que contiene la cinta: como la bisexualidad, el abandono de una familia, o las repercusiones psicológicas en los hijos adolescentes por el comportamiento de los padres.
También está el tema de la literatura en los ensayos que entregan los estudiantes sobre Moby Dick, pero sobre todo la forma en que decide dar clase, y que es susceptible de ser analizado sobre todo por la pandemia que vivimos recientemente.
2. Paraiso o una aproximación fresca a la obesidad en una pareja
Carmen y Alfredo son una pareja joven y feliz, que tienen su residencia en una zona habitacional próxima a la Ciudad de México (entonces todavía Distrito Federal). Llevan mucho tiempo de conocerse y disfrutan de la vida que comparten con gozo. Ambos tienen sobrepeso, pero no le dan mayor importancia, hasta que Alfredo por una promoción laboral tiene que trasladarse al centro de la ciudad ─lugar que la familia no les recomienda─, lo que ocasionará una serie de cambios en la vida de esta pareja, iniciado por el cambio de departamento.
Se trata de la cinta Paraíso (Chenillo, M. México: 2013) que pone en el centro, algo que, de tan evidente en México se procura no hablar: el sobrepeso en los jóvenes.
Con el nuevo trabajo, Alfredo tendrá que ir a reuniones y compromisos en los que no es bien visto el sobrepeso y eso hará que intenten adelgazar, cuando Carmen escucha comentarios ácidos sobre ellos y así, convence a Alfredo.
Asisten a un programa de pérdida de peso, que incluye ejercicios, caminatas y dietas. Alfredo evoluciona bien en la meta que se han marcado; Carmen no. Ahí comienza un distanciamiento.
La narrativa del filme es agridulce. Tiene momentos de una proximidad a los carismáticos personajes, placeres de comida, pero también a los sufrimientos a la hora de limitarla y sus repercusiones. El tono de la película es fresco y muy bien llevado por las actuaciones, en los que la directora Chenillo usa talento artístico ya con algún recorrido, pero también debuta jóvenes actores. La película seduce en su cercanía con la realidad del tema obesidad, su quebrantos e intentos de vencerla.
3. Distancias cortas o de kilos, amistades y pasiones fotográficas
Federico, tiene años encerrado en una casa que está a punto de derrumbarse, en un barrio céntrico de la Ciudad de México. Él y la casa que habita parecen no tener futuro. Las casas de alrededor ya han sido destruidas y al parecer se edificará otra construcción, lo que cada vez es más común en esta urbe. Él tiene un exagerado sobrepeso y una escasa movilidad.
La vida rutinaria del personaje es descrita en el primer momento del filme: Federico hace un gran esfuerzo por levantarse de la cama, escucha la radio, hace pulseras en forma artesanal como medio de manutención, ve algo de televisión y vuelve a la cama totalmente agotado.
Su contacto con el mundo exterior es mínimo: su hermana Rosaura y el cuñado Ramón, que lo visitan una vez a la semana. Se trata de la cinta Distancias Cortas (Guzmán, A. México: 2017) que abre un sendero importante de un cine distinto en México: menos maquillado y más realista. Hay que señalar que en el reciente cine mexicano ya había habido intentos de abordar temas como los desórdenes alimenticios en Malos hábitos (Bross, S. México: 2005) o la antes referida Paraíso (Chenillo M. México: 2013) en la que una pareja que se ama, decide ponerse a dieta ante la presión social y sufre las consecuencias.
En la trama de Distancias cortas nos vamos enterando de que este hombre con sobrepeso tuvo una vida normal, gracias a que encuentra un viejo rollo de película fotográfica y con un gran esfuerzo físico, logra llevar a revelar. En las fotografías vemos al protagonista en una fiesta, que al parecer se trata de su cumpleaños, entre familiares y amigos. En otras instantáneas Federico aparece en el trabajo en una tintorería en donde incluso estaba enamorado de una compañera.
La película toma como relato esa parte que dinamizará la vida de Federico; del revelado e impresión de esas fotos a concretar su sueño de hacer fotografía artística. El valor fundamental que aporta este filme es que Federico pesa más de ciento cincuenta kilos, por lo tanto, es un ser marginado de una sociedad que no incluye a los distintos.
La propuesta cinematográfica de que el protagonista sea obeso es destacable porque se trata de una película de ficción, con tintes de humor negro, no de un documental. El hecho es que no debería ser grave en un país en el que la obesidad ya es una epidemia. Es decir, los medios de comunicación, salvo excepciones como las que referimos arriba, se niegan a ver lo obvio: somos un país de gordos. En un país así, no debería ser raro este tema. Sin embargo, los medios proponen una estética que deshecha esas realidades.
Como es sabido México es uno de los países con mayor prevalencia de obesidad infantil y adulta, solo para documentar veamos los siguientes datos:
Al año 2015, según el reporte Obesity Update, más de la mitad de los adultos y casi 1 de cada 6 niños padecen sobrepeso u obesidad (un índice de masa corporal mayor a 30 kg/m2) en países asociados a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). La prevalencia en los principales países es la siguiente:
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Estados Unidos, con 38.2%
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México, con 32.4%
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Nueva Zelanda, con 30.7%(1)
Federico, en la cinta Distancias cortas padece una obesidad mórbida, es decir, de sobrepeso exagerado, que es enfermedad de origen multifactorial. Los factores pueden ser genéticos o alteraciones metabólicas, y hasta de formas o estilos de vida y por ello es crónica y progresiva.(2) Es una enfermedad que puede tener asociados factores genéticos, sociales y ambientales incluyendo estilos de vida así como determinantes sociales y económicos.
La obesidad es un mal incapacitante, que también propicia la marginación. Poco a poco, personas como Federico se vuelven reclusas de su propio cuerpo, atrapadas en la corporeidad y destinadas a solo recorrer Distancias cortas, dentro de lugares cerrados. Esa condición hace que otras enfermedades como la diabetes, la hipertensión, afectaciones en huesos y músculos o los padecimientos cardiacos como es el caso de Federico, se acumulen sin remedio. En la vida cotidiana es muy complicado para estas personas hasta las cuestiones elementales, por ejemplo: el conseguir trabajo, el transporte dentro de la ciudad y viajar. También la incomprensión y las burlas hirientes. Por eso se aíslan, evitando lo que más necesitan: moverse y socializar.
Nos gustan varias cosas del film Distancias cortas: lo primero es el valor tanto del Director de la obra cinematográfica como Alejandro Guzmán, de asumir el reto de llevar a la pantalla esta historia, así como el papel protagónico de Luca Ortega, que en la vida real es el baterista del grupo de rock San Pascualito Rey y quien aceptó el papel solo si su música aparecía en el soundtrack. El director lo dice así:
“Quien interpretará a Federico no es un actor profesional debido a que es complicado encontrar alguien con las características físicas requeridas. No se trata de una película que utiliza a no actores que hacen un poco de ellos mismos, esta persona tiene bastante carisma frente a la cámara.”(3)
Nos parece muy bien cómo se retrata la amistad entre hombres: leal, sincera, desprendida e infantil. Federico tiene dos amigos: Ramón y el joven que es el encargado de la tienda de fotografía. Al principio este último lo tima con una vieja cámara fotográfica a la que el cargador no le sirve. Pero, poco a poco, los va envolviendo la amistad por un hombre bueno. Ramón –que hay momentos que parece querer más a su cuñado que a su esposa, que lo tiene dominado─ Al principio duda de este muchacho, pero luego terminarán ayudando y compartiendo los dos, pasiones fotográficas. La amistad en ellos es un regreso a la infancia en el que no hay tiempo, obligaciones o reproches por creer en los sueños y tratar de colaborar y concretarlos.
Tal vez, justamente, la parte más débil en términos argumentales del film sea el asunto de la fotografía. La ceguera actual que provoca el inmenso desarrollo tecnológico de la última década en cuestión de dispositivos y gadgets, uno se pregunta ante el gusto por las cámaras fotográficas antiguas, porque no se compra un teléfono celular de última generación o una tablet en los que es fácil y económico tomar fotografías.
Un cine con temas, tramas y personajes que sea incluyente ya es tendencia irreversible en el mundo, esperamos siga creciendo en México. Estas cintas ofrecen una mirada crítica sobre cómo el entorno educativo y familiar influye en la formación de hábitos poco saludables, así como en la percepción que los individuos tienen de sí mismos y de los demás.
Ambas películas sirven como herramientas educativas para reflexionar sobre la importancia de promover una cultura de salud y bienestar desde las aulas, así como la necesidad de fomentar la empatía y el respeto hacia quienes padecen esta condición. Este ensayo busca analizar cómo estas obras cinematográficas pueden contribuir a la discusión sobre la obesidad como un problema educativo, proponiendo estrategias para su prevención y abordaje en el ámbito escolar.
Notas
Observatorio Mexicano de Enfermedades no Trasmisibles
http://oment.uanl.mx/mexico-ocupa-el-2o-lugar-en-obesidad-en-adultos-segun-la-ocde/
3 Rivera, JA, et. al. (2015) Obesidad en México: recomendaciones para una política de Estado. Universidad Nacional Autónoma de México. Pág 9
Distancias cortas, primer largometraje de ficción del realizador Alejandro Guzmán
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