Había una vez unas pequeñas abejitas que tenían su nido al lado de un depósito de basura que estaba lleno de contaminación. Pero las abejas no le dieron importancia, pensaron que su miel sabía muy rica.
Un día un oso se acercó tenía curiosidad de que era eso, vio que era un panal, hambriento se acercó aún más, una abeja vio a lo lejos a un gran oso y se alteró, fue volando lo más rápido que pudo a su nido y les aviso a lasa demás, todas las abejas evacuaron, se fueron a una cima de un árbol, el , tranquilamente se acerco y no vio a las abejas, entonces tomo la miel y se la comió , pero no le gusto y puso su cara de disgusto, los animales y las abejas se sorprendieron, el oso furioso preguntó quién la había hecho, las abejas se presentaron, el oso sonrió diciendo que no era su culpa que supiera a basura, entonces ideó un plan, fueron a la ciudad y en la calle dejaron miel, un niño llamado Alexis la comió y no le gustó, leyó la carta que habían dejado los animales a un lado de la miel, Alexis corrió a su casa y les contó a sus papás, fueron con el alcalde para proponerle que entre todos los humanos limpiaran y así todos vivieron contentos y felices.
FIN
Ximena Nicol Quesada López
6º. Primaria
12 años
PDF