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Jueves, Mayo 14, 2026

Para mi madre, la profesora Bertha Ortega Rodríguez, por su legado de dignidad y conciencia de clase.

Mi madre, como miles de maestros salieron a las calles a reclamar mejoras en su salario y sus condiciones laborales a fines de los cincuenta, cuando apenas era yo un niño de un año. Othón Salazar encabezó la gesta magisterial que fue reprimida por el gobierno Algunos fueron cesados, aunque más adelante, ella y otros fueron reinstalados. Mi mamá era una maestra y una persona tranquila que, simplemente, como otros más dijeron: ya basta. Pero, para muchos, eran, simplemente: revoltosos. El gobierno, al ver que el movimiento magisterial crecía se vio obligado a conceder un aumento precario, pero aumento, al fin, que mostró, de manera importante, lo que significa enfrentar al aparato gubernamental: los derechos y las conquistas sociales, en cualquier parte y época de la historia, se conquistan; nada es regalado, aunque muchos se molesten y peguen de gritos por las incomodidades que generan. Lo que no se dice es que la gente, los trabajadores, se mueven cuando las autoridades no resuelven o se pliegan ante los intereses de los poderosos. Hacia ellos debiera dirigirse la molestia de los ciudadanos afectados por los movimientos, cierres viales y manifestaciones de los trabajadores.

La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) -en la cual no milito, para que no me descalifiquen por parcialidad -, es una organización que ha dado la cara por los maestros y los trabajadores. Nos pueden gustar o no sus procedimientos, pero pensemos en lo que sería un gobierno sin contrapesos; si así, su fuerza y capacidad para pasar por encima de derechos laborales y modificar las leyes a su antojo y conveniencia, si no hubiera movimientos organizados y resistentes, con sus voces disidentes y su lucha permanente, llegaría el momento en que los trabajadores quedaríamos desamparados ante cualquier arbitrariedad del gobierno.

Un contrapeso natural y equilibrio republicano en toda democracia son los partidos políticos, pero, lamentablemente, son franquicias a las que solo les interesa asaltar el poder y dejar que las cosas permanezcan igual: se alían, negocian, no tienen fuerza ni principios ni historia política solvente: todos. En esas condiciones, nuestra ciudadanía es de papel, porque, en los hechos, votamos confiando en alguna franquicia o candidato, pero, históricamente, nos han dado la espalda. Los hechos han estado y están a la vista. Habrá que construir otra vía y formalizar otras plataformas políticas que, realmente, representen opciones de cambio en las que nos veamos representados y nuestra voz y anhelos sociales se puedan cristalizar.

Entretanto, seguiremos viendo las negociaciones en lo oscurito, los maquillajes a una nación invadida por el crimen, la corrupción y las riquezas no tan inexplicables, así como el salto de los políticos de un partido a otro: la estructura permanece igual, en ruinas, con mejoras, sí, pero con impasses y retrocesos ominosos también.

Así, esa lucha, vilipendiada por las ‘buenas conciencias’ y los medios de comunicación, seguirá mientras no haya soluciones de fondo, así, esa lucha deberá ser ponderada en su real dimensión. ¿Qué es lo que está en juego? ¿Es delincuencial luchar por los derechos? ¿Es justo que los maestros se jubilen con salarios de miseria después de una vida de trabajo? ¿Qué hay con las Afores? ¿Quiénes son los beneficiarios? ¿Qué cantidad de dinero administran, sin ser de ellos, para enriquecerse brutalmente, al grado de representar el 20% del Producto Interno Bruto (PIB)? ¿Es justo que siete billones de pesos sean patrimonio y producto de la especulación financiera de unos cuantos hampones- empresarios? ¿Por qué ese dinero no se administra de otra manera y se regresa al esquema de pensión solidaria, lo que, eventualmente beneficiaría, mucho, las finanzas del propio gobierno? ¿Por qué la impunidad, cuál fue el arreglo o cuál es el temor a estos millonarios?

Una vez que se debatiera eso seriamente, la adhesión, rechazo, aversión o simpatía por las formas de lucha podrán ser cuestionadas. Es tiempo de pensar que todo lo que se dictamina como ley – por más difícil que parezca- puede y debe ser cuestionada. Thoreau en La desobediencia civil publicada con ese nombre hasta1866, después de su muerte, había criticado la guerra entre Estados Unidos y México, así como el esclavismo, al decir que “(…) una ley injusta es aquella que no respeta la conciencia individual y que, por lo tanto, debe ser desafiada a través de la desobediencia civil”.

Que es factible luchar a contracorriente, que solo de esa manera podemos aspirar a conquistar o hacer que se respeten nuestros derechos. No es ser contestatarios per se, es tener dignidad, ser conscientes de lo que ocurre; eso es lo que distingue a una auténtica ciudadanía. Gandhi desafió y doblegó al imperio británico con una lucha pacifista, y podemos rescatar, en sincronía con Thoreau, una de sus tantas ideas brillantes y revolucionarias: “Si una ley es injusta, lo correcto es desobedecerla”.

No podemos en el contexto real desobedecer la ley del ISSSTE impuesta en el calderonato, y que sigue tan campante, es parte medular de la resistencia magisterial. Hay que recordar que fue Claudia Sheimbaum quien, en su campaña presidencial, les prometió derogar, a los maestros. ¿No calculó los alcances de su promesa? ¿O simplemente, calculó cuántos votos podía obtener, y después a ver cómo lo solucionaba? Ya después, se echó para tras y habló de las fabulosas cantidades de dinero que eroga el gobierno en los más maravillosos salarios de los maestros. ¿En verdad sabe cuánto gana un maestro ce primaria o uno de 19 horas en secundaria? ¿Quién la informa? ¿Con quién cree que está hablando? Así pues, la bronca más fuerte que ha enfrentado de la sociedad este autodenominado gobierno de izquierda viene de una izquierda - radical, para muchos- la de los maestros de la CNTE y, oh, no la ha podido solucionar. Muchos dolores de cabeza le deben causar.

Ahora bien, ¿quién es Mario Delgado? Fue el delfín de Marcelo Ebrard para la jefatura de gobierno, pero por alguna razón no pasó el filtro de las tribus perredistas y quedó, otro de infame memoria: Miguel Ángel Mancera.

Mas, el asunto no queda ahí: Mario Delgado fue de los que convalidó la Reforma Educativa de Peña Nieto que persiguió a los maestros, los devaluó ante la sociedad y les quitó sus derechos más elementales. Por ahí circula una fotografía, abrazado con Claudio X, el tristemente célebre millonario señor equis, uno de los impulsores de la mal llamada reforma educativa. Su premio de consolación, después de la organización de su partido para las elecciones de 2024 fue la Secretaría de Educación Pública. Esa es otra de las preguntas que cabría hacerse y, de resolverse y analizarse a fondo, nos hará entender el porqué del estatus actual con los maestros. Un verdadero caballo de Troya. Una joyita que de educación no sabe lo más elemental.

¿Qué viene? Es difícil saberlo. Parece que el gobierno apuesta al cansancio. No sabemos, a detalle, lo que se dirime o, más bien, cómo se dirime. Los maestros de la CNTE ¿Vándalos? No, los maestros -la mayoría, quiero creer- de los que están en la lucha, por lo pronto, representan un necesario punto de inflexión para entender que no hay ley ni gobierno incuestionables, por mas que estos dos últimos gobernantes tuvieron una votación abrumadora a su favor. Eso no está en duda, ni se cuestiona, pero tampoco impide que se les exija que cumplan con lo prometido, que se muestren como se autodenominan: de izquierda, y no continúen sin tocar los intereses del gran capital y favoreciendo el negocio millonario que tienen con las Afores.

Si los maestros deciden retirarse, les lloverán críticas, diciendo que negociaron en lo oscurito; si, por el contrario, permanecen en la lucha serán descalificados por incorregibles y holgazanes que dejan sin clases a los niños. De este argumento se valen para exhibirlos, sin, jamás, decir de dónde viene el problema y dónde, por lo tanto, está la solución. A demandas justas debieran darse respuestas sensatas. A cerrazón gubernamental, resistencia y terquedad magisterial para luchar por sus derechos y los de miles más de trabajadores al servicio del estado. ¿Lo que estamos viendo es, como dice Mauro Jarquín en la Jornada (31/05/2025), una lucha de clases? De ser así, ya cada quién sabrá de qué lado de la historia quiere colocarse.

Gracias, mamá, por haberme dado identidad magisterial y conciencia de clase con tu participación en aquella terca lucha de fines de los años cincuenta. Cuando crecí, valoré tu dignidad y tu valor. Es como, diría Nietszche: un eterno retorno. Mientras las cosas no se modifiquen de raíz, la terquead de los maestros seguirá presente. ¿quiénes son los verdaderos responsables? Dese tiempo para pensarlo y no se vaya con la finta de lo ´promueven los medios. Salud

 

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“pálido.deluz”, año 14, número 177, "Número 177. Vicios y virtudes de la tecnología en educación. (Junio, 2025)", es una publicación mensual digital editada por Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán y Armando Meixueiro Hernández, calle Nextitla 32, Col. Popotla, Delegación Miguel Hidalgo, Ciudad de México, C.P. 11420, Tel. (55) 5341-1097, https://palido.deluz.com.mx/ Editor responsable Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán y Armando Meixueiro Hernández. ISSN 2594-0597. Responsables de la última actualización de éste número Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán y Armando Meixueiro Hernández, calle Nextitla 32, Col. Popotla, Delegación Miguel Hidalgo, CDMX, C.P. 11420, fecha de la última modificación agosto 2020
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