El lugar del crimen sigue ahí
José Emilio Pacheco
Las pesadillas no se viven en silencio. La Academia Nacional de Educación Ambiental (ANEA) de México, manifiesta su profunda indignación por el sufrimiento y asesinato de miles de personas indefensas, atrapadas en los tentáculos de una guerra en la que son víctimas pasivas. Gaza representa hoy un campo de exterminio bajo las demoliciones de la muerte. Una página negra de la historia.
Inaceptables resultan los rictus de dolor, los crueles laberintos de la desolación, la enrojecida sombra de la sangre. Y a un lado del extendido territorio de devastación humana, están las alas abiertas de la violencia que aniquila también el mundo natural.
¿Puede haber un interés mayor que salvaguardar la vida? En ello se cimenta el más preclaro mandato del Siglo XXI.
Callar es una forma de complicidad frente al desgarramiento de lo vivo y el naufragio de la compasión. La ANEA demanda que los organismos internacionales y los gobiernos nacionales asuman una humanidad activa y se sumen a los millones de voces de denuncia, a la solidaridad con la sociedad civil de Gaza y contribuyan a construir un futuro posible para quienes hoy sufren en alma y carne propia la tragedia.
17 de septiembre del 2025
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