Diego María de la Concepción Juan Nepomuceno Estanislao de la Rivera y Barrientos Acosta y Rodríguez. Mejor conocido como Diego Rivera, fue un destacado pintor y sobre todo muralista. Es junto a Siqueiros y Orozco pilares del arte moderno en México; fueron los encargados de contar la historia de México a través de los principales muros del país y del mundo. Diego nació el 08 de diciembre de 1886 en Guanajuato. Su contenido pictórico es de alto contenido político y social.
Rivera creció en una familia de clase media y desde joven mostró interés por el arte. (en alguna ocasión declaró que sus mejores Reyes Magos, fueron cuando le trajeron un puñado de lápices y hojas de papel).
Estudió en la Academia de San Carlos de la Ciudad de México, donde obtuvo una beca para estudiar en el extranjero interesándose en el arte de vanguardia abandonando el academicismo. En 1909 se estableció en París, donde se relacionó con artistas de vanguardia; desde Pablo Picasso y Amadeo Modigliani (éste le pinto un retrato).
Viajó a Italia donde estudió el Renacimiento, y a maestros como Leonardo da Vinci y Miguel Ángel, regresando a México en 1921.
Rivera, Picasso y el plagio.
Diego y Pablo se conocieron en la década de 1910 y aunque no eran amigos cercanos coincidían a menudo en los círculos artísticos de la época. Picasso se interesó por la obra de Rivera y su conexión con la cultura y la historia de México. Y a pesar de sus diferencias compartían ideas y experiencias artísticas. La relación fue compleja y multifacética, esto se refleja en las cartas que se enviaban. Hasta que en una exposición Pablo presentó el cuadro “hombre apoyado en una mesa” a lo que Diego lo acusó directamente de plagio por su pintura: “paisaje zapatista”.
Picasso argumentó que su cuadro tenía muchos años… a lo que Diego desconfiado se acercó a aquel cuadro para olerlo y pasándole los dedos se dio cuenta que aquella tela estaba recién pintada. Debido a esto su “amistad” terminó para siempre. Cabe señalar que ninguno de los dos cuadros se parece en lo más mínimo.
Diego y Frida amor eterno.
La relación entre Rivera y Khalo fue apasionada y tormentosa. Rivera era 20 años mayor y ya había estado casado anteriormente. Khalo era una artista en ascenso y Rivera ya era un artista establecido y reconocido. A pesar de sus diferencias, se enamoraron y se casaron en 1939; Diego tuvo una aventura con la hermana de Frida, Cristina lo que provocó que se separaran y posteriormente se divorciaron, pero se volvieron a casar en 1940. La vida amorosa de Diego Rivera fue marcada por la pasión y la intensidad. Rivera se enamoró profundamente de cada una de sus parejas y se inspiró en ellas para el desarrollo de su arte.
Diego vs Rockefeller.
En 1932 Diego recibió un encargo para crear un mural en el Rockefeller Center en Nueva York. El mural, titulado “El hombre en la encrucijada” fue pensado para reflejar la lucha entre el capitalismo y el comunismo, la obra fue aceptada en los bocetos iniciales: sin embargo, Rivera tenía otros planes. Incluyó la figura de Vladimir Lenin, esta acción fue vista como un acto de propaganda comunista y generó una gran controversia en la prensa y patrocinadores. Nelson Rockefeller, hijo de John D. Rockefeller, quien era uno de los principales patrocinadores del centro, solicitó a Rivera que eliminara el retrato de Lenin. Sin embargo, Rivera se negó a hacerlo, porque contravenía a la esencia del mural… Finalmente, en mayo de 1934, el mural fue destruido.
Su destrucción generó una gran indignación entre los artistas de la época. Rivera después del coraje colosal que hizo, respondió creando un nuevo mural (aunque más pequeño) en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, donde se incluía el retrato de Lenin y otros elementos que habían sido eliminados del mural original.
¿Diego Lecter?
En una declaración que hizo en sus memorias de su autobiografía del libro “Mi arte, mi vida” dijo que había sido caníbal. Que comió carne humana durante dos años, donde estudiaba anatomía en la facultad de medicina, y que en algún lugar leyó que en un experimento les habían dado de comer carne humana a unos gatos y que gracias a esto los gatos habían obtenido una mejor salud. Sin embargo, cuando Diego hizo el retrato de la actriz Silvia Pinal, ella decía que el pintor tenía estupendas historias, anécdotas fantásticas: pero muchas de ellas no eran ciertas. Así que la historia del canibalismo, pierde de sustento y veracidad.
El enorme sapo y su legado.
El legado de Diego Rivera es vasto y muy profundo, señala y transmite principalmente la identidad mexicana: Los murales de Rivera son un gigantesco discurso visual sobre la identidad de la cultura mexicana, abordando temas como la historia prehispánica, la Revolución Mexicana y la lucha por la justicia social. El legado Rivera ha contribuido a la formación de la identidad nacional. Sus obras son testimonio de la riqueza cultural de México y su importancia en la historia universal del arte.
Mi top 10 de las obras de Diego Rivera.
1.- El hombre controlador del Universo (1934)
2.- Murales de capilla Riveriana (1924-1927)
3.- La Epopeya del Pueblo Mexicano (1929-1935)
4.- Sueño de una tarde en la Alameda Central (1947)
5.- Vendedora de Alcatraces (1938)
6.- La Creación (1922)
7.- Retrato de Adolfo Best (1913)
8.- Detroit industry (1933)
9.- Baile de Tehuantepec (1928)
10.- Entrada a la mina (1923).
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