El título de este artículo no se refiere a uno de los cuentos que escribió James Joyce y que aparecen en al volumen titulado Dublineses. Se refiere “a otro tipo de muertos”. Me explico:
Los fastuosos funerales de un personaje celebrados en fecha reciente me hicieron recordar un soneto del poeta italiano Giuseppe Gioachino Belli (1791-1863). Este célebre poeta italiano fue conocido por sus más de 2,200 sonetos escritos en dialecto romanesco. (Obviamente el soneto que aparece más abajo lo traduje del italiano). Su obra se caracterizó por ofrecer un retrato satírico, crudo y realista de la vida cotidiana, la corrupción y la cultura popular de la Roma papal del siglo XIX.
Con el soneto que se publica a concitinuación, Belli demostró que incluso en los funerales, las diferencias sociales permanecen inalterables: los ricos son acompañados de cantos y velas, los pobres son arrojados a la fosa común sin siquiera un ataúd. Escribió que la injusticia es la que gobierna este falso mundo de apariencias, y que perdura incluso en la muerte. En este soneto (“Los muertos de Roma”), la voz del poeta es mordaz y expresa con indignación la monstruosa injusticia que pesa sobre el pueblo humillado y tomado en cuenta solamente para cuestiones políticas.
He aquí el soneto antes citado:
Aquellos muertos que son de condición mediana, /entre tanta gente que se va al carajo... /viajan de día, cantando a la Parca, hacia el agujero que se los traga. /Otros, en cambio, que tienen patente de caballeros y de hijos de puta, /son más civilizados y tienen la vanidad de huir del sol y los conducen de noche. /Luego está un tercer tipo de ceremonia, otro tipo de muertos, /a quienes llevan sin velas ni caja a la sepultura. /Estos somos nosotros, Clementina, que, /como peces en la pescadería, nos arrojan a la fosa común por la mañana.
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