Búsqueda

Jueves, Mayo 14, 2026

La práctica docente atraviesa una metamorfosis sin precedentes que redefine los cimientos mismos de la institución educativa, Como señala Popper (1972) en defensa de la epistemología falibilista, el conocimiento humano es en su esencia provisional y el progreso se alcanza únicamente mediante la crítica y revisiones constantes de las convicciones. Actualmente, en la docencia, este principio no es ajeno, los riesgos inherentes a la profesión, han trascendido el espacio del aula física para expandirse en ocasiones hacia la dimensión de la incertidumbre técnica, la disrupción algorítmica y así mismo, de la reconfiguración de la psique del conocimiento y aprendizaje.

La irrupción de la IA generativa representa, sin duda, el desafío más disruptivo en la historia reciente de la educación, Este hecho ofrece, así mismo, oportunidades incalculables, como lo es la personalización masiva del aprendizaje y el diseño de trayectorias académicas adaptativas. Sin embargo, los riesgos son igualmente profundos. Existe una preocupación justificada la posible erosión del pensamiento original y también de atrofia en la capacidad de síntesis humana ante la inmediatez de los algoritmos.

Esta situación coincide con el señalamiento de Bunge (1997), sobre la necesidad de distinguir la autentica ciencia de las pseudociencias y de las opiniones como una mera repetición de datos. El autor señala que la ciencia debe estar subordinada a la razón y a la ética, en este sentido, la IA no es el riesgo per se, sino el uso a ultranza de herramientas que mantienen sesgos académicos o inclusive difunden información derivada de alucinaciones. Un Docente coetáneo, por tanto, debe transitar entre la estructura académica tradicional a la que requiere una lógica algorítmica, buscando garantizar que la tecnología actúe como un andamiaje y no como un remplazo del actuar del juicio humano (UNESCO, 2023)

Comprender la configuración cognitiva en las nuevas generaciones, de la Generación millenial a la Generación Z, a la Generación Beta, se convierte en fundamental para el docente en su actividad educativa, los estudiantes a partir de la generación Z son nativos digitales, sumergidos en una cultura de inmediatez e hiperconectividad, lo que ha transformado sus hábitos de aprendizaje hacia modelos mas fragmentados y audiovisuales, Para Prensky (2016), la brecha Docente -Alumno no es únicamente técnica, sino implica también una cosmovisión, los alumnos procesan su información de manera paralela y no lineal.

Esto deja latente un riesgo de desconexión pedagógica al enfrentar el docente una estructura pedagógica “analógica”. En la práctica Docente como en la mayoría de las actividades actuales se debe asimilar el concepto del “Aprendizaje continuo” (long-life learning) como una realidad operativa. Teniéndose como reto capturar la atención del alumno en un entorno volátil y disperso en un entorno académico compartido. A partir de Siemens (2005) en su teoría del conectivismo. Señala que el aprendizaje se relaciona con la capacidad interactuar con nodos informativos, donde el Docente es el guía que enseña el discernimiento entre esas conexiones.

Ante esta circunstancia la adaptación tecnológica, llega en ocasiones a simplificarse, exponiéndose como la mera adquisición de infraestructura, por lo que no se debe dejar de lado conceptos como la Brecha digital y la capacitación continua. No es únicamente digitalizar contenidos analógicos, es una reingeniería del método educativo. Por su parte Selwyn (2022) advierte que la tecnología educativa en ocasiones presenta una revolución, que regresa a las prácticas tradicionales, si no se acompaña de un cambio de mentalidad.

En este contexto tenemos los señalamientos de Kuhn (2012), que versa sobre las revoluciones científicas y en donde un cambio de paradigma ocurre cuando existen discrepancias en un modelo son insostenibles, ocurriendo el cambio en el paradigma. La docencia está en un punto de quiebre, el paradigma de la clase tradicional, ante un mundo más abierto a la información. Una adaptación que solicita al docente una gestión de incertidumbre ante las preguntas y respuestas generadas, una vulnerabilidad que lo humaniza y que requiere una presencia líder en este entorno.

Las nuevas formas de aprendizajes pedagógicos, derivados de la integración tecnológica, empujan a considerar entonces a aula, como un ecosistema tecno-socio-cultural dinámico, el Docente actual no solamente enseña la materia asignada, enseña también a gestionar la información y a mantener el equilibrio emocional y cognitivo en un entorno digital. Por tanto, la actualización continua ya no se observa como una acción optativa, sino como un pilar en el desarrollo docente.

La gestión de la incertidumbre se presenta entonces, como una variable significativa en el entorno educativo y docente, aunado a el hecho de que las circunstancias tecnológicas caducan también a una velocidad diligente, el enfoque pedagógico debe virar hacia una pedagogía de la presencia y la adaptabilidad (Garcia-Aretio, 2003). El docente debe ser capaz de reinventarse en tempo real, respondiendo también a los cambios en los paradigmas, tanto en el ámbito educativo como en el social.

Lo anterior es una oportunidad, al delegarse tareas docentes mecanizadas y entonces enfocar en el ejercicio de la actividad más noble: Ser el detonador intelectual y académico. El futuro docente no es la lucha contra la máquina, sino la alianza en donde la tecnología impulse y desarrolle las capacidades cognitivas humanas

Por tanto, retomando el momentum; solamente en una crisis se produce un cambio real (Friedman, 2022). Las reflexiones anteriores muestran una oportunidad histórica para la innovación pedagógica. La conexión entre lo humano y lo artificial no induce a la pregunta ¿Qué debe dar el Docente? , sin duda la inspiración, el pensamiento ético y la pasión por el aprendizaje y descubrimientos. La incertidumbre, vista desde la óptica propositiva, es el espacio en donde se gesta la creatividad, el riesgo es también un laboratorio que permite la experimentación, teniendo en el desafío tecnológico una excusa para profundizar en nuestra conciencia humana y transformarla en pedagogía educativa hacia las nuevas generaciones.

Finalmente, en esta navegación académica, es posible fortalecer la actividad docente con herramientas que den un soporte conveniente.

  • Alfabetización digital: La capacidad de no solamente usar las herramientas tecnológicas, sino también la capacidad de evaluar sus implicaciones éticas y su impacto en la equidad educativa (Ponce,L.G et al, 2025)

  • Adaptación al cambio: Tener disposición al desaprendizaje y la reconfiguración dinámica de estrategias didácticas.

  • Empatía: Capacidad de conexión con las diferentes generaciones de estudiantes, rescatando la comunicación humana.


Referencias

Bunge, M. (1997). Epistemología: Curso de actualización. Siglo XXI Editores.

García-Aretio, L. (2003). La educación a distancia y virtual: una visión global. Colegio de Doctores y licenciado de España.

Friedman, M. (2022). Capitalismo y libertad. Ed. Deusto

Kuhn, T. S. (2012). The Structure of Scientific Revolutions. University of Chicago Press.

Popper, K. R. (1972). Objective Knowledge: An Evolutionary Approach. Oxford University Press.

Ponce, L. G., Quelal, N. M., Tupiza, M. del P., & Verduga, H. A. (2025). Competencias digitales docentes en la educación superior: evaluación, desafíos y estrategias para su fortalecimiento institucional. Multidisciplinary Journal of Sciences, Discoveries, and Society.

Prensky, M. (2016). Education to Better Their World: Unleashing the Power of 21st-Century Kids. Teachers College Press.

Selwyn, N. (2022). Education and Technology: Key Issues and Debates. International review of Education.

Siemens, G. (2005). Connectivism: A Learning Theory for the Digital Age. Itdl.org.

UNESCO. (2023). Guidance for generative AI in education and research. UNESCO Publishing. https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000386693

Sacapuntas

María José Díaz-Aguado
Anatole France
Luiz Inácio Lula da Silva

El timbre de las 8

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán y Armando Meixueiro Hernández

Educación Ambiental

Mentes Peligrosas

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán y Armando Meixueiro Hernández

Sala de maestros

Gabriel Humberto García Ayala

Maestros en la Historia

Tarea

Pablo Neruda
José Luis Mejía
Juanita Esmeralda López Ramírez
Julio Cortázar
“pálido.deluz”, año 15, número 188, "Número 188. Docencia: Profesión de alto riesgo. (Mayo, 2026)", es una publicación mensual digital editada por Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán y Armando Meixueiro Hernández, calle Nextitla 32, Col. Popotla, Delegación Miguel Hidalgo, Ciudad de México, C.P. 11420, Tel. (55) 5341-1097, https://palido.deluz.com.mx/ Editor responsable Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán y Armando Meixueiro Hernández. ISSN 2594-0597. Responsables de la última actualización de éste número Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán y Armando Meixueiro Hernández, calle Nextitla 32, Col. Popotla, Delegación Miguel Hidalgo, CDMX, C.P. 11420, fecha de la última modificación agosto 2020
Cuadro de Honor

Cuadro de Honor

Sala de Maestros

Tarea

Videoteca

Videoteca

Biblioteca

Biblioteca

Sitio creado por graficamental.com